lunes, 16 de diciembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
Número de cromosomas
Número de
cromosomas
El número de cromosomas diferentes (n) de una determinada
célula es una constante para todas las que pertenecen a un mismo organismo.
La mayoría de organismos, tanto animales como vegetales, son
diploides (2n), es decir, tienen en
sus células dos juegos de cromosomas, uno heredado del padre y otro heredado de
la madre. Los cromosomas formas parejas
de homólogos conteniendo información genética para los mismos caracteres.
En estos organismos sus células reproductoras o gametos, tanto el óvulo como el
espermatozoide, solo presentan un juego de cromosomas. Son, por tanto, células haploides.
También existen organismos en los que todas sus células son
haploides, por ejemplo, algunas algas y la fase gametofítica de los helechos y
musgos. Además existen organismos que tienen en sus células más de dos juegos
de cromosomas. A los que tienen tres se les denomina triploides (3n); a los de cuatro, tetraploides (4n) y a los que tienen más se los denomina poliploides.
El número de cromosomas no guarda relación alguna con el
nivel evolutivo alcanzado por la especie; la especie humana cuenta con 46
cromosomas, mientras que algunos protoctistas llegan a tener más de 300.
Al conjunto de todos los cromosomas de una célula representados
fotomicrográficamente se le denomina cariotipo. Dentro del cariotipo se
distinguen dos tipos de cromosomas:
Los autosomas:
comunes en los dos sexos de la misma especie e implicados en desarrollar las
características del soma o del cuerpo.
Los cromosomas
sexuales: responsables por número, presencia o ausencia, de la
determinación del sexo. En los humanos son el cromosoma X y el Y de menor
tamaño.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
mas dominios
¿Qué son los dominios proteicos?
Si consideramos una molécula de proteína formada por un aúnica molécula prlipeptídica, su estructura plegada puede ser una unidad compacta única de modo que, tras su plegamiento ninguna porción de la misma pueda existir separadamente o se desbaratará el conjunto. Sin embargo, éste puede no ser el caso, sobre todo en proteínas grandes de más de 200 aminoácidos de longitud. En este tipo de proteínas cuando se determina la estructura tridimensional, es frecuente observar la existencia de dos o más regiones que forman "islas" compactas de plegamiento, normalmente unidas por un fragmento polipeptídico desestructurado. El análisis de la estructura permite al observador sacar la impresión de que si estas regiones plegadas se pudieran obtener separadamente, permanecerían cuidadosamente plegadas en su estado nativo.
Si consideramos una molécula de proteína formada por un aúnica molécula prlipeptídica, su estructura plegada puede ser una unidad compacta única de modo que, tras su plegamiento ninguna porción de la misma pueda existir separadamente o se desbaratará el conjunto. Sin embargo, éste puede no ser el caso, sobre todo en proteínas grandes de más de 200 aminoácidos de longitud. En este tipo de proteínas cuando se determina la estructura tridimensional, es frecuente observar la existencia de dos o más regiones que forman "islas" compactas de plegamiento, normalmente unidas por un fragmento polipeptídico desestructurado. El análisis de la estructura permite al observador sacar la impresión de que si estas regiones plegadas se pudieran obtener separadamente, permanecerían cuidadosamente plegadas en su estado nativo.
CITOESQUELETO EN EUCARIOTAS
El citoesqueleto es un entramado tridimensional de proteínas que provee soporte interno en las células, organiza las estructuras internas de la misma e interviene en los fenómenos de transporte, tráfico y división celular.1 En las células eucariotas, consta de filamentos de actinas, filamentos intermedios y microtúbulos, mientras que en las procariotas está constituido principalmente por las proteínas estructurales FtsZ y MreB. El citoesqueleto es una estructura dinámica que mantiene la forma de la célula, facilita la movilidad celular (usando estructuras como los cilios y los flagelos), y desempeña un importante papel tanto en el tráfico intracelular (por ejemplo, los movimientos de vesículas y orgánulos) y en la división celular.
Intervienen en diversos procesos celulares que involucran desplazamiento de vesículas de secreción, movimiento de orgánulos, transporte intracelular de sustancias, así como en la división celular (mitosis y meiosis), ya que forman el huso mitótico. Además, constituyen la estructura interna de los cilios y los flagelos. Los microtúbulos son más flexibles pero más duros que la actina.
El citoesqueleto es un entramado tridimensional de proteínas que provee soporte interno en las células, organiza las estructuras internas de la misma e interviene en los fenómenos de transporte, tráfico y división celular.1 En las células eucariotas, consta de filamentos de actinas, filamentos intermedios y microtúbulos, mientras que en las procariotas está constituido principalmente por las proteínas estructurales FtsZ y MreB. El citoesqueleto es una estructura dinámica que mantiene la forma de la célula, facilita la movilidad celular (usando estructuras como los cilios y los flagelos), y desempeña un importante papel tanto en el tráfico intracelular (por ejemplo, los movimientos de vesículas y orgánulos) y en la división celular.
Microfilamentos (actina)
Los microfilamentos tienen un diámetro de unos 5 a 7 nm. Están formadas por una proteína globular llamada actina que puede presentarse de dos formas:- Actina no polimerizada es utilizada para polimerizar microfilamentos cuando es necesario.
- Actina polimerizada es una hélice de dos hebras de actina no polimerizada. Esta actina se puede encontrar asociada a otras proteínas, la más importante es la miosina que permite la contracción muscular al permitir que la actina se desplace sobre ella.
Filamentos intermedios
Son filamentos de proteína fibrosa que van de 8 a 11nm, son los componentes del citoesqueleto más estables, dando soporte a los orgánulos (por sus fuertes enlaces), y heterogéneos. Las proteínas que conforman estos filamentos, la citoqueratina (tonofilamentos de células epiteliales), vimentina (propio de células como los fibroblastos, condrocitos), neurofilamentos, desmina (células musculares) y la proteína fibrilar acídica de la glia, dependen del tejido en el que se hallen. Su función principal es la organización de la estructura tridimensional interna de la célula. También participan en algunas uniones intercelulares (desmosomas). En general, confieren una gran resistencia mecánica.Microtúbulos
Los microtúbulos son estructuras tubulares de 25 nm de diámetro que se originan en el centro organizador de microtúbulos y que se extienden a lo largo de todo el Citoplasma. Se pueden polimerizar y despolimerizar según las necesidades de la célula. Se hallan en las células eucariotas y están formados por la polimerización de un dímero de dos proteínas globulares, la alfa y la beta tubulina.Intervienen en diversos procesos celulares que involucran desplazamiento de vesículas de secreción, movimiento de orgánulos, transporte intracelular de sustancias, así como en la división celular (mitosis y meiosis), ya que forman el huso mitótico. Además, constituyen la estructura interna de los cilios y los flagelos. Los microtúbulos son más flexibles pero más duros que la actina.
CITOESQUELETO EN PLANTAS
El citoesqueleto en plantas ha sido menos estudiado que el de las células animales y casi siempre se asume que su organización y funcionamiento es similar al de las células animales. Las células de las plantas poseen un citoesqueleto dinámico que les permite responder a los estímulos internos y externos con rápidos rearreglos en el citoplasma. El citoesqueleto esta formado por lo menos por dos filamentos proteínicos: los microtúbulos y los filamentos intermedios aunque este último no está demostrado de forma clara en los vegetales.
El citoesqueleto en plantas ha sido menos estudiado que el de las células animales y casi siempre se asume que su organización y funcionamiento es similar al de las células animales. Las células de las plantas poseen un citoesqueleto dinámico que les permite responder a los estímulos internos y externos con rápidos rearreglos en el citoplasma. El citoesqueleto esta formado por lo menos por dos filamentos proteínicos: los microtúbulos y los filamentos intermedios aunque este último no está demostrado de forma clara en los vegetales.
martes, 5 de noviembre de 2013
ARNt como adaptador
CÓDIGO GENÉTICO
El Código está formado por un grupo de tres bases
nitrogenadas (triplete) o codones (unidades decodificación), cuya presencia en
la cadena polinucleotídica del ARNm codifica o da lugar a la presencia de un
aminoácido en la cadena polipeptídica. Si la correspondencia se estableciese
entre una base y un aminoácido, o lo que es lo mismo, si cada base codificase
un aminoácido, al existir sólo cuatro bases tan sólo podrían encontrarse cuatro
aminoácidos; si se combinasen dos bases para cada aminoácido, se podría hacer
una correspondencia entre las dieciséis combinaciones de bases (42) con
dieciséis aminoácidos. La existencia de veinte aminoácidos indica que son
necesarias al menos combinaciones de tres bases para codificar un aminoácido.
Los experimentos genéticos confirmaron que un grupo de tres bases codifica un
aminoácido, existiendo por lo tanto, 64 tripletes o codones (43 combinaciones
posibles) que constituyen las palabras del ácido nucleico.
Características principales del Código Genético
La secuencia de codones y el ordenamiento de los mismos en
la molécula de ARNm, es la clave de la organización de la información genética
que especifica una proteína. Se hallan en el código una serie de cualidades,
que justifican el procedimiento de lectura y traducción de la información
escrita bajo la forma de secuencia de bases.
1) Existen 64
codones, de los que 61 codifican aminoácidos y tres son señales para la
terminación de la cadena. Comparados con el número existente de aminoácidos,
que es bastante menor, se deduce que muchos aminoácidos están codificados por
más de un triplete. Basándose en esta característica, se dice que el código es
degenerado. Un aminoácido
concreto puede ser especificado por más de un codón. Existe una
correlación directa entre el número de codones que tiene cada aminoácido con su
frecuencia de aparición en las proteínas.
2) Los codones
que especifican al
mismo aminoácido se
les denomina sinónimos. Normalmente los sinónimos
comparten las dos primeras bases del triplete o codón, siendo la tercera base
del triplete la
menos importante (UC
codifica serina, independientemente de cual sea la tercera
base UCU, UCC, UCA, UCG).
3) Cada codón o
triplete sólo codifica un aminoácido, se dice que el código no presenta
ambigüedad (UCU sólo codifica el aminoácido serina, ningún otro aminoácido
dispone de este codón).
4) El código tiene
codones que no codifican aminoácidos. Estos codones tienen funciones
especiales, uno de ellos es el triplete de iniciación, AUG. Este codón no sólo
marca el inicio de la síntesis proteica, en eucariotas y en procariotas, sino
que también codifica metionina cuando está situado en el interior de la
secuencia polinucleotídica. En procariotas, esta señal de iniciación marca el
primer aminoácido que es un derivado de la metionina, la formil-metionina.
Existen, además, tres
tripletes o codones
de terminación, que son
UAA, UAG y
UGA, que marcan el final de la
síntesis de la cadena peptídica. Son denominados codones de detención o codones
“sin sentido”.
5) El código
es continuo, los
tripletes son traducidos
uno tras otro
de forma secuencial
y continua sin solaparse
las bases de
uno con otro,
y sin dejar
bases intermedias que no
pertenezcan a ningún
triplete. Se dice
que no hay
comas o huecos,
ni yuxtaposiciones entre las
bases. La dirección de lectura es fija del extremo 5' del ARNm al extremo 3'.
6) El código es
prácticamente universal; desde virus y bacterias hasta organismos superiores
utilizan el mismo código. Sin embargo, ha de puntualizarse que las mitocondrias
presentan un código ligeramente distinto.
SÍNTESIS DE PROTEÍNAS
Para realizar el
proceso biosintético se
requiere que estén
presentes en el
citoplasma celular los veinte
aminoácidos proteicos, el
conjunto de 300
moléculas que se
mencionaron en la
introducción y el suministro energético adecuado en forma de ATP. De
todos los elementos que participan, se van a detallar previamente dos de ellos;
el primero es una agrupación de moléculas que forma un orgánulo celular: el
ribosoma; y el segundo, es una molécula de ácido ribonucleico, el ARNt, que
funciona como “adaptador” en el proceso de traducción.
Estudio del ribosoma
Una célula de Escherichia coli posee unos 15.000 o
más ribosomas, formados
por un 35% de proteínas y un 65%
de ARNr. Las proteínas y el
ARN ribosómico se
ensamblan en dos subunidades
de diferente tamaño,
la mayor denominada 50S y la
menor 30S, que forman conjuntamente un
ribosoma de 70S.
Las diferentes moléculas de
ARN forman una
estructura espacial a manera de armazón, sostenida por enlaces entre
cadenas, en dicha estructura se asientan las distintas proteínas. Los
ribosomas eucarióticos son
más grandes 80S
y más complejos
que los descritos
de procariotas. Están formados por dos subunidades de 60S y
40S.
Las dos subunidades
ribosómicas presentan una
extraña morfología, al
acoplarse forman una hendidura a través de la cual pasa el
ARNm según se desplaza el ribosoma a lo largo del mismo. De la hendidura se
origina, también, la cadena polipeptídica recién sintetizada.
Estudio de los ARN transferentes
La estructura del
ARNt determina su
función de adaptador en el
proceso de síntesis proteica. Por una región de su molécula se
une a un
codón específico de la
molécula de ARNm, y por otra al aminoácido
específico para este
codón. De esta forma,
los aminoácidos quedan
alineados de acuerdo con
la secuencia de
codones del ARNm. Cada uno de los veinte aminoácidos tiene,
como mínimo, un
tipo de ARNt asignado
aunque la mayoría
de los aminoácidos tienen
varios. Además de esta
función de adaptador,
también desarrolla una
segunda función consistente en activar
el aminoácido a
través de un enlace
rico en energía
entre el extremo carboxilo del aminoácido y el ARNt.
Son moléculas pequeñas
de las que
existen al menos 32
variedades distintas, incluso en algunas células más, con una serie
de características comunes:
1) Presentan bases
modificadas en al menos ocho de sus nucleótidos.
2) Su extremo 5'
suele llevar una guanina, mientras que su extremo 3' lleva una secuencia fija
de CCA.
3) El brazo AA o
aminoacídico es el punto de unión del aminoácido. A través del grupo carboxilo
del aminoácido se forma un enlace éster con el C 2' o 3' de la adenosina
situada en el extremo 3' del ARNt.
4) El brazo del
anticodón contiene la secuencia
de tres bases
complementaria y antiparalela del codón.
La interacción codón-anticodón se
realiza por apareamiento
antiparalelo, mediante la formación
de puentes de hidrógeno entre las bases complementarias del ARNm y del ARNt.
La relación codón-anticodón presenta
una característica que
se conoce con el
nombre de hipótesis
de balanceo. En
esta relación se
observa que la
parte más específica del codón la forman las dos
primeras bases, debido a que es a través de las mismas como se enlazan más
fuertemente el triplete del codón con el del anticodón. La tercera base (de
balanceo) del codón contribuye a la especificidad, pero al unirse más
débilmente facilita la rápida separación entre ambos, incrementando la
velocidad de la síntesis proteica. Para traducir los 61 codones no se necesitan
61 ARNt sino que es suficiente con un mínimo de 32.
Tomado de : http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CDoQFjAB&url=http%3A%2F%2Focw.unican.es%2Fciencias-de-la-salud%2Ffisiologia-general%2Fmateriales-de-clase-1%2Ftema-1.-introduccion-al-estudio-de-la-fisiologia%2FTema%25207D-Bloque%2520I-Traduccion.pdf&ei=-kd5Uv_5Iair0QXd4IDwBQ&usg=AFQjCNG1LNhmAuwqL5mKWvW_UC41l-UBAA&sig2=EjIW2oKxzXT39QEJqAhB1A&bvm=bv.55980276,d.d2k&cad=rja
La fijación simbiótica del nitrógeno:
La fijación más eficaz del nitrógeno la realizan las bacteria simbióticas de los géneros Rhizobium y Bradyrhizobium, que formas nódulos (bacteriorrizas) en las raíces de las leguminosas (hecho al que se debe su gran riqueza en proteínas). Este proceso fue puesto de manifiesto por Beuerinck, en 1888, al conseguir aislar y cultivar las bacterias de los nódulos y comprobar que semillas libres de bacterias producían plantas con nódulos cuando eran tratadas con las bacterias de los cultivos.
Los rizobios penetran por los pelos radicales e infectan las células del córtex de la raíz, en donde quedan englobados en vacuolas, recibiendo el nombre de bacteroides.
Las Rhizobium son bacilos Gram negativos móviles, que necesitan molibdeno como catalizador y la presencia de una forma especial de hemoglobina, la leghemoglobina, (caso único en vegetales), que se encuentra en el citoplasma de las células de las raíces. La misión de esta proteína es fijar el oxígeno que llaga a las células para mantener una presión parcial baja, condición que necesitan las nitrogenasas bacterianas para actuar. Ni la bacteria ni la planta son capaces, independientemente, de sintetizar leghemoglobina.
Las Rhizobium fijan grandes cantidades de nitrógeno molecular, que, a través de xilema, circula en forma de amoníaco hacia los órganos aéreos de las plantas. Parte del nitrógeno se difunde por el suelo que rodera a las raíces (rizosfera), sobre todo al degradarse los nódulos viejos. En cultivos de alfalfa o trébol puede estimarse en 150-400 Kg por hectárea y año el nitrógeno que acumulan los órganos aéreos y subterráneos de estas leguminosas.
En la actualidad, se consideran cultivos bacterianos para inocular semillas antes de la siembra. Por su importancia económica, hay acuerdo en considerar que esta práctica es la mayor contribución de la bacteriología a la agricultura. Existen bacterias de otros géneros, y de los grupo actinomicetes, que establecen nudosidades simbióticas que fijan el nitrógeno atmosférico. Árboles como cycas, gingkos o alisos presentan nudosidades radicales.
La fijación más eficaz del nitrógeno la realizan las bacteria simbióticas de los géneros Rhizobium y Bradyrhizobium, que formas nódulos (bacteriorrizas) en las raíces de las leguminosas (hecho al que se debe su gran riqueza en proteínas). Este proceso fue puesto de manifiesto por Beuerinck, en 1888, al conseguir aislar y cultivar las bacterias de los nódulos y comprobar que semillas libres de bacterias producían plantas con nódulos cuando eran tratadas con las bacterias de los cultivos.
Los rizobios penetran por los pelos radicales e infectan las células del córtex de la raíz, en donde quedan englobados en vacuolas, recibiendo el nombre de bacteroides.
Las Rhizobium son bacilos Gram negativos móviles, que necesitan molibdeno como catalizador y la presencia de una forma especial de hemoglobina, la leghemoglobina, (caso único en vegetales), que se encuentra en el citoplasma de las células de las raíces. La misión de esta proteína es fijar el oxígeno que llaga a las células para mantener una presión parcial baja, condición que necesitan las nitrogenasas bacterianas para actuar. Ni la bacteria ni la planta son capaces, independientemente, de sintetizar leghemoglobina.
Las Rhizobium fijan grandes cantidades de nitrógeno molecular, que, a través de xilema, circula en forma de amoníaco hacia los órganos aéreos de las plantas. Parte del nitrógeno se difunde por el suelo que rodera a las raíces (rizosfera), sobre todo al degradarse los nódulos viejos. En cultivos de alfalfa o trébol puede estimarse en 150-400 Kg por hectárea y año el nitrógeno que acumulan los órganos aéreos y subterráneos de estas leguminosas.
En la actualidad, se consideran cultivos bacterianos para inocular semillas antes de la siembra. Por su importancia económica, hay acuerdo en considerar que esta práctica es la mayor contribución de la bacteriología a la agricultura. Existen bacterias de otros géneros, y de los grupo actinomicetes, que establecen nudosidades simbióticas que fijan el nitrógeno atmosférico. Árboles como cycas, gingkos o alisos presentan nudosidades radicales.
La gametogénesis (2)
La gametogénesis es el conjunto de procesos que conducen a la formación de los gametos. Se distinguen dos modalidades según se trate de los gametos masculinos o de los femeninos: la espermatogénesis y la ovogénesis.
La espermatogénesis es la formación de los gametos masculinos que se efctúa sólamente en los testículos. Estos órganos presentan en su interior multitud de tubos (túbulos) seminíferos que son unos canales huecos, muy largos y finos, apelotonados densamnente unos contra otros. En los hombres existen entre 500 y 1000 por testículo con una longitud de 400 a 1000 mm y un diámetro de 0,2 mm.
El interior de3 los tubos se encuentra recubierto por numerosas células esféricas dispuestas en varias capas a partir de la pared. Representan, a un mismo nivel, los distintos estados de formación de los espermatozoides. El hueco central de los tubos está bordeado por los espermatozoides, cuyos flagelos se enmadejan en la luz del tubo.
En todas las especies animales, la espermatogénesis se desarrolla de una manera sismilar , que puede esquematizarse en las siguientes cuatro fases: fase de multiplicación o proliferación, fase de crecimiento, fase de maduración o meiosis y fase de diferenciación o espermiogénesis.
Las células madre de las espermatogonias (células germinales), situadas junto a la pared del tubo, sufren algunas mitosis (3 en el hombre), que originan varias espermatogonias. Las espermatogonias de la última generación sufren un ligero crecimiento y se convierten en espermatocitos de primer orden (diploides). Cada espermatocito de primer orden se divide en dos espermatocitos de segundo orden (haploides), cada un de los cuale se divide a su vez en dos espermátidas. Estas dos divisiones consecutivas constituyen la meiosis. Cada una de las dos espermátidas se transforma a continuación
en un espermatozoide (haploide), mediante una fase de diferenciación llamada espermiogénesis.
Espermiogénesis.
Durante la espermiogénesis, la espermátida que es una célula esférica con un citoplasma normal, se transforma progresivamente en el espermatozoide, mediante los siguientes procesos:
* formación de un flagelo.
* Eliminación de una gran cantidad del citoplasma y el que no se elimina se sitúa en la base del núcleo y a lo largo del flagelo.
* Reorganización de los orgánulos citoplasmáticos, que implican la formación del acrosoma, en contacto con el núcleo, mediante la unión de vesículas del aparato de Golgi.
* Alargamiento y aplanamiento del núcleo (que da la forma a la cabeza del espermatozoide) y condensación de la cromatina.
* Disposición de las mitocondrias en espiral alrededor de la base del flagelo.
El espermatozoide queda dividido en cuatro partes: cabeza, cuello, segmento intermedio y cola.
La espermatogénesis es la formación de los gametos masculinos que se efctúa sólamente en los testículos. Estos órganos presentan en su interior multitud de tubos (túbulos) seminíferos que son unos canales huecos, muy largos y finos, apelotonados densamnente unos contra otros. En los hombres existen entre 500 y 1000 por testículo con una longitud de 400 a 1000 mm y un diámetro de 0,2 mm.
El interior de3 los tubos se encuentra recubierto por numerosas células esféricas dispuestas en varias capas a partir de la pared. Representan, a un mismo nivel, los distintos estados de formación de los espermatozoides. El hueco central de los tubos está bordeado por los espermatozoides, cuyos flagelos se enmadejan en la luz del tubo.
En todas las especies animales, la espermatogénesis se desarrolla de una manera sismilar , que puede esquematizarse en las siguientes cuatro fases: fase de multiplicación o proliferación, fase de crecimiento, fase de maduración o meiosis y fase de diferenciación o espermiogénesis.
Las células madre de las espermatogonias (células germinales), situadas junto a la pared del tubo, sufren algunas mitosis (3 en el hombre), que originan varias espermatogonias. Las espermatogonias de la última generación sufren un ligero crecimiento y se convierten en espermatocitos de primer orden (diploides). Cada espermatocito de primer orden se divide en dos espermatocitos de segundo orden (haploides), cada un de los cuale se divide a su vez en dos espermátidas. Estas dos divisiones consecutivas constituyen la meiosis. Cada una de las dos espermátidas se transforma a continuación
en un espermatozoide (haploide), mediante una fase de diferenciación llamada espermiogénesis.
Espermiogénesis.
Durante la espermiogénesis, la espermátida que es una célula esférica con un citoplasma normal, se transforma progresivamente en el espermatozoide, mediante los siguientes procesos:
* formación de un flagelo.
* Eliminación de una gran cantidad del citoplasma y el que no se elimina se sitúa en la base del núcleo y a lo largo del flagelo.
* Reorganización de los orgánulos citoplasmáticos, que implican la formación del acrosoma, en contacto con el núcleo, mediante la unión de vesículas del aparato de Golgi.
* Alargamiento y aplanamiento del núcleo (que da la forma a la cabeza del espermatozoide) y condensación de la cromatina.
* Disposición de las mitocondrias en espiral alrededor de la base del flagelo.
El espermatozoide queda dividido en cuatro partes: cabeza, cuello, segmento intermedio y cola.
domingo, 13 de enero de 2013
Reproducción celular
Tomado de Biología - 2º de Bachillerato. Editorial Anaya 2003
Tomado de Biología - 2º de Bachillerato. Editorial SM. 2009
martes, 13 de noviembre de 2012
Mutaciones y cáncer
El cáncer es una enfermedad que presenta más de un centenar de formas, cuya carácterística común es la división incontrolada de células. Hay genes que controlan el ciclo celular, es decir, cuándo tiene lugar la mitosis. La mutación de estos genes es lo que provoca la alteración de las limitaciones normales a la división. En la iniciación del proceso que puede terminar en cáncer se distinguen dos tipos de genes:
- Protooncogenes. Son activadores del crecimiento celular. Una mutación los puede convertir en concogenes, que producen gran cantidad de una proteína que estimula el crecimiento o formas muy activas de esta proteína.
- Genes supresores de tumores. Son inhibidores del crecimiento celular. Una mutación en uno de estos genes puede desactivarlos. La ausencia de la proteína supresora de la división supone la falta del freno del crecimiento.
Otros genes intervienen en la invasión de células transormadas a otros tjidos, lo que se con el nombre de metástasis.
- Protooncogenes. Son activadores del crecimiento celular. Una mutación los puede convertir en concogenes, que producen gran cantidad de una proteína que estimula el crecimiento o formas muy activas de esta proteína.
- Genes supresores de tumores. Son inhibidores del crecimiento celular. Una mutación en uno de estos genes puede desactivarlos. La ausencia de la proteína supresora de la división supone la falta del freno del crecimiento.
Otros genes intervienen en la invasión de células transormadas a otros tjidos, lo que se con el nombre de metástasis.
martes, 29 de mayo de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
centriolos - aster
http://es.wikipedia.org/wiki/Centriolo
En biología celular, los centríolos son una pareja de estructuras que forman parte del citoesqueleto, semejantes a cilindros huecos. Los centríolos son orgánulos que intervienen en la división celular, siendo una pareja de centríolos un diplosoma sólo presente en células animales. Los centríolos son dos estructuras cilíndricas que, rodeadas de un material proteico denso llamado material pericentriolar, forman el centrosoma o COMT (centro organizador de microtúbulos) que permiten la polimerización de microtúbulos de dímeros de tubulina que forman parte del citoesqueleto. Los centríolos se posicionan perpendicularmente entre sí.
Los tripletes se unen entre sí gracias a una proteína llamada nexina, que conecta el microtúbulo A con el C del siguiente triplete. De cada triplete salen en forma de radios las fibrillas radiales, dejando una estructura denominada "rueda de carro" ó "9+0", por tener nueve tripletes externos y ninguno en el centro.
El proceso de formación ciliar en las células de diferenciación comprende la replicación del centríolo para originar múltiples procentríolos. Éstos crecen y migran hacia la superficie apical de la célula, en donde cada uno de ellos se convierte en un cuerpo basal. Desde cada uno de los nueve tripletes que forman el cuerpo basal crece un doblete de microtúbulos que produce una evaginación de la membrana apical. Esta proyección de la membrana contendrá los nueve dobletes periféricos que hay en un cilio maduro.
El material pericentriolar es un material denso y de naturaleza proteica que puede estar relacionado con la formación de microtúbulos. Esto es así ya que las células vegetales, que carecen de centríolos, también forman microtúbulos. Las células vegetales, en su lugar, poseen una masa fibrosa difusa que tiene una composición similar al material pericentriolar.
El centríolo también juega un papel crucial en la división y movimiento cromosómico durante la mitosis, permitiendo que cada célula hija obtenga el número de cromosomas correspondiente.
Centriolo
De Wikipedia, la enciclopedia libre
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Un centríolo mostrando los nueve tripletes de microtúbulos. Imagen obtenida con un microscopio electrónico de transmisión.
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[editar] Estructura
Cada centríolo está formado por nueve tripletes de microtúbulos formando un círculo. El más interno se llama microtúbulo A y está completo (compuesto de trece protofilamentos). A él se unen dos microtúbulos: el microtúbulo B que comparte tres protofilamentos con el A y el microtúbulo C, el más externo, que comparte tres protofilamentos con el B.Los tripletes se unen entre sí gracias a una proteína llamada nexina, que conecta el microtúbulo A con el C del siguiente triplete. De cada triplete salen en forma de radios las fibrillas radiales, dejando una estructura denominada "rueda de carro" ó "9+0", por tener nueve tripletes externos y ninguno en el centro.
[editar] División centriolar
Esquema de un centríolo mostrando los tripletes formados por los microtúbulos.
El material pericentriolar es un material denso y de naturaleza proteica que puede estar relacionado con la formación de microtúbulos. Esto es así ya que las células vegetales, que carecen de centríolos, también forman microtúbulos. Las células vegetales, en su lugar, poseen una masa fibrosa difusa que tiene una composición similar al material pericentriolar.
El centríolo también juega un papel crucial en la división y movimiento cromosómico durante la mitosis, permitiendo que cada célula hija obtenga el número de cromosomas correspondiente.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Lynn Margulis
UN EJEMPLO A SEGUIR:
Lynn Margulis (Chicago, 5 de marzo de 1938 - 22 de noviembre de 2011[1] [2] ) fue una destacada bióloga estadounidense, considerada una de las principales figuras del evolucionismo.[3] [4] Licenciada en ciencias por la Universidad de Chicago, máster en la Universidad de Wisconsin y doctora por la Universidad de California,[5] fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos desde 1983 y de la Academia Rusa de las Ciencias. En 2008 recibió la Medalla Darwin-Wallace. En 2011 fue nombrada profesora distinguida del Departamento de Geociencias de la Universidad de Massachusetts Amherst.[6]
En el año 1999 recibió, de la mano del presidente estadounidense Bill Clinton, la Medalla Nacional de Ciencia. Es mentora de la Universidad de Boston y ha sido nombrada doctora honoris causa por numerosas universidades, entre otras, por la Universidad de Valencia, Universidad de Vigo, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Autónoma de Barcelona, realizando, en colaboración con esta última, trabajos de microbiología evolutiva en el Delta del Ebro.[7]
Entre sus numerosos trabajos en el campo del evolucionismo destaca, por describir un importante hito en la evolución, su teoría sobre la aparición de las células eucariotas como consecuencia de la incorporación simbiótica de diversas células procariotas (endosimbiosis seriada).[nota 1] También, la posible aceptación de su propuesta según la cual la simbiogénesis es la principal fuente de la novedad biológica[nota 2] pondría fin a cien años de prevalencia del neodarwinismo. Su importancia en el evolucionismo y el alcance de sus teorías están todavía por ver.[8] [nota 3]
BIOGRAFIA
Lynn Margulis nació en 1938 en la ciudad de Chicago. Inició sus estudios de secundaria en el instituto público Hyde Park y cuando fue trasladada por sus padres a la elitista Escuela Laboratorio de la Universidad de Chicago, regresó por su cuenta al instituto con sus antiguos amigos, lugar al que ella pensó que pertenecía. De esa época recuerda con agrado a su profesora de español, la señora Kniazza.[nota 4]
A los 16 años fue aceptada en el programa de adelantados de la Universidad de Chicago donde se licenció a los 20 años, adquiriendo según ella «un título, un marido (Carl Sagan) y un más duradero escepticismo crítico». Margulis diría de su paso por la Universidad de Chicago:
Se interesó por los trabajos de Ruth Sager, Francis Ryan y Gino Pontecorvo. Estos trabajos la llevan a la que ella considera obra maestra: The Cell in Developement and Heredity (La célula en el desarrollo y la herencia), escrita por E. B. Wilson en 1928. Toda esta obra relacionada con las bacterias está relacionada a su vez con los trabajos de L. E. Wallin, Konstantin Mereschkowski y A. S. Famintsyn, en los que se plantea la hipótesis de que las partes no nucleadas de las células eucariotas eran formas evolucionadas de otras bacterias de vida libre. Desde entonces su trabajo se ha centrado en desarrollar esa hipótesis que la condujo a formular su teoría de la endosimbiosis seriada, y posteriormente su visión del papel de la simbiogénesis en la evolución.
Sus aportaciones a la biología y el evolucionismo son múltiples: ha descrito paso a paso y con concreción el origen de las células eucariotas (la SET, que considera su mejor trabajo); junto a K. V. Schwartz ha clasificado la vida en la tierra en cinco reinos agrupados en dos grandes grupos: bacterias y eucariotas;[nota 5] formuló su teoría sobre la simbiogénesis y la importancia de esta en la evolución; apoyó desde el primer momento la hipótesis de Gaia del químico James E. Lovelock, contribuyendo a ella desde la biología e intentando que adquiriera categoría de teoría; y ha realizado una suma de trabajos concretos sobre organismos bacterianos y formas de vida simbióticas, entre otras.
En la época de su muerte, el 22 de noviembre de 2011 (murió trabajando en su laboratorio), trabajaba profundizando en el estudio de diferentes espiroquetas y su posible protagonismo en procesos simbiogenéticos.
Lynn Margulis (Chicago, 5 de marzo de 1938 - 22 de noviembre de 2011[1] [2] ) fue una destacada bióloga estadounidense, considerada una de las principales figuras del evolucionismo.[3] [4] Licenciada en ciencias por la Universidad de Chicago, máster en la Universidad de Wisconsin y doctora por la Universidad de California,[5] fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos desde 1983 y de la Academia Rusa de las Ciencias. En 2008 recibió la Medalla Darwin-Wallace. En 2011 fue nombrada profesora distinguida del Departamento de Geociencias de la Universidad de Massachusetts Amherst.[6]
En el año 1999 recibió, de la mano del presidente estadounidense Bill Clinton, la Medalla Nacional de Ciencia. Es mentora de la Universidad de Boston y ha sido nombrada doctora honoris causa por numerosas universidades, entre otras, por la Universidad de Valencia, Universidad de Vigo, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Autónoma de Barcelona, realizando, en colaboración con esta última, trabajos de microbiología evolutiva en el Delta del Ebro.[7]
Entre sus numerosos trabajos en el campo del evolucionismo destaca, por describir un importante hito en la evolución, su teoría sobre la aparición de las células eucariotas como consecuencia de la incorporación simbiótica de diversas células procariotas (endosimbiosis seriada).[nota 1] También, la posible aceptación de su propuesta según la cual la simbiogénesis es la principal fuente de la novedad biológica[nota 2] pondría fin a cien años de prevalencia del neodarwinismo. Su importancia en el evolucionismo y el alcance de sus teorías están todavía por ver.[8] [nota 3]
BIOGRAFIA
Lynn Margulis nació en 1938 en la ciudad de Chicago. Inició sus estudios de secundaria en el instituto público Hyde Park y cuando fue trasladada por sus padres a la elitista Escuela Laboratorio de la Universidad de Chicago, regresó por su cuenta al instituto con sus antiguos amigos, lugar al que ella pensó que pertenecía. De esa época recuerda con agrado a su profesora de español, la señora Kniazza.[nota 4]
A los 16 años fue aceptada en el programa de adelantados de la Universidad de Chicago donde se licenció a los 20 años, adquiriendo según ella «un título, un marido (Carl Sagan) y un más duradero escepticismo crítico». Margulis diría de su paso por la Universidad de Chicago:
Allí la ciencia facilitaba el planteamiento de las cuestiones profundas en las que la filosofía y la ciencia se unen: ¿Qué somos? ¿De qué estamos hechos nosotros y el universo? ¿De dónde venimos? ¿Cómo funcionamos? No dudo de que debo la elección de una carrera científica a la genialidad de esta educación «idiosincrásica».
En 1958 continuó su formación en la Universidad de Wisconsin como alumna de un máster y profesora ayudante. Estudió biología celular y genética: genética general y genética de poblaciones. De su profesor de estas dos últimas, James F. Crow, diría:Margulis sobre su clase de Ciencias Naturales II[9]
Cambió mi vida. Cuando dejé la Universidad de Chicago sabía que quería estudiar genética, pero después de las clases de Crow supe que sólo quería estudiar genética.
Desde un principio se sintió atraída por el mundo de las bacterias, que en aquel entonces ella indica que eran consideradas solo en su dimensión de gérmenes de carácter patógeno y sin interés en la esfera del evolucionismo. Margulis investigó en trabajos ignorados y olvidados para apoyar su primera intuición sobre la importancia del mundo microbiano en la evolución. Ella misma, en sus diferentes trabajos, nos guía en lo que fue su investigación y los antecedentes de sus aportaciones. Siempre ha mostrado una especial disposición a valorar estos antecedentes, desde su recuerdo hacia la señora Kniazza, su profesora de español en el instituto; pasando por el recuerdo de sus profesores de universidad y lo que para ella significaron; y terminando por una extensa referencia de los trabajos de aquellos científicos que ella rescató del olvido para apoyar su pensamiento evolucionista.Margulis, Planeta Simbiótico
Investidura de Margulis como doctora honoris causa por la UAM, junto a Peter David Townsend (izda.), el rector Raúl Villar y Eugenio Morales Agacino.
Se interesó por los trabajos de Ruth Sager, Francis Ryan y Gino Pontecorvo. Estos trabajos la llevan a la que ella considera obra maestra: The Cell in Developement and Heredity (La célula en el desarrollo y la herencia), escrita por E. B. Wilson en 1928. Toda esta obra relacionada con las bacterias está relacionada a su vez con los trabajos de L. E. Wallin, Konstantin Mereschkowski y A. S. Famintsyn, en los que se plantea la hipótesis de que las partes no nucleadas de las células eucariotas eran formas evolucionadas de otras bacterias de vida libre. Desde entonces su trabajo se ha centrado en desarrollar esa hipótesis que la condujo a formular su teoría de la endosimbiosis seriada, y posteriormente su visión del papel de la simbiogénesis en la evolución.
Sus aportaciones a la biología y el evolucionismo son múltiples: ha descrito paso a paso y con concreción el origen de las células eucariotas (la SET, que considera su mejor trabajo); junto a K. V. Schwartz ha clasificado la vida en la tierra en cinco reinos agrupados en dos grandes grupos: bacterias y eucariotas;[nota 5] formuló su teoría sobre la simbiogénesis y la importancia de esta en la evolución; apoyó desde el primer momento la hipótesis de Gaia del químico James E. Lovelock, contribuyendo a ella desde la biología e intentando que adquiriera categoría de teoría; y ha realizado una suma de trabajos concretos sobre organismos bacterianos y formas de vida simbióticas, entre otras.
En la época de su muerte, el 22 de noviembre de 2011 (murió trabajando en su laboratorio), trabajaba profundizando en el estudio de diferentes espiroquetas y su posible protagonismo en procesos simbiogenéticos.
Ella trae una influencia espectacular porque trae la mezcla de biología con humanidades. Ella es del linaje de estos científicos: Galileo Galilei, Copérnico y Newton. Es una científica que trae ideas radicales, pero que el tiempo y la historia demuestran que son correctas.
Dimaris Acosta Mercado, catedrática de Biología de la Universidad de Puerto Rico.[10]
(Tomado del documento "Lynn Margulis" - http://es.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis )
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